La biopsia líquida ofrece información molecular para apoyar decisiones médicas y mejorar la atención
Mérida, Yucatán, a 9 de octubre de 2026.- La posibilidad de obtener información sobre un tumor a través de una muestra de sangre abre nuevas oportunidades para el seguimiento del cáncer de mama. Esta estrategia, conocida como biopsia líquida, permite identificar alteraciones moleculares relacionadas con la enfermedad y representa una herramienta prometedora para contribuir a la toma de decisiones médicas.
Así lo explicó el Dr. Rodrigo Rubí Castellanos, profesor investigador titular C de tiempo completo y responsable del Laboratorio de Genética del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, Unidad Biomédicas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), durante su participación en la sección Tiempo de Ciencia, del programa radiofónico Contacto Universitario.
El investigador detalló que, a diferencia de las biopsias convencionales, que requieren obtener una muestra directamente del tejido tumoral, la biopsia líquida busca detectar en la sangre pequeñas moléculas y fragmentos de material genético que provienen de los tumores. Mediante técnicas moleculares ultrasensibles, es posible analizar estas señales e identificar alteraciones que aporten información sobre las características de la enfermedad.
Una de sus principales ventajas es la posibilidad de realizar un seguimiento a lo largo del tiempo sin tener que recurrir a procedimientos invasivos repetidos. Esto resulta relevante porque el cáncer no es una enfermedad estática: los tumores presentan cambios constantes, lo que también puede influir en la respuesta a los tratamientos.
En este sentido, Rubí Castellanos señaló que una de las aplicaciones de la biopsia líquida es contribuir a orientar ajustes en el tratamiento de pacientes con cáncer de mama avanzado o metastásico. El análisis molecular periódico puede revelar cambios antes de que sean visibles mediante estudios de imagen, lo que brinda información adicional para que los especialistas valoren la necesidad de modificar la estrategia terapéutica.
El investigador también destacó que esta tecnología se estudia por su posible utilidad para identificar indicios de enfermedad residual y anticipar una eventual recurrencia después de concluir el tratamiento. No obstante, aclaró que estas aplicaciones todavía requieren mayor investigación, pues detectar alteraciones moleculares asociadas con una posible reaparición del cáncer no significa que se pueda asegurar, por sí solo, el comportamiento futuro de la enfermedad.
Por ello, subrayó la importancia de continuar evaluando la relación entre los resultados obtenidos en el laboratorio y la condición clínica de las pacientes, a fin de determinar en qué situaciones esta información puede contribuir de manera efectiva a mejorar su atención.
Asimismo, el especialista indicó que uno de los retos para avanzar hacia la aplicación de esta tecnología en Yucatán es desarrollar estudios en la población de la región. Explicó que el cáncer de mama puede presentar variaciones entre distintos grupos poblacionales, por lo que conocer las características genéticas de la población yucateca permitiría generar evidencia para valorar la utilidad de esta estrategia en el contexto local.
La investigación en torno a la biopsia líquida continúa avanzando y plantea nuevas posibilidades para el seguimiento del cáncer de mama. Sin embargo, su incorporación en cada etapa de la atención dependerá de la evidencia científica disponible y de la validación de sus resultados para apoyar las decisiones clínicas.
