Miles se manifiestan ante inseguridad en carreteras/Gobierno 4T descalifica la protesta

Narco-gobierno 4t descalifica protesta ciudadana y la califica de politiquería

CIUDAD DE MÉXICO. — En una demostración de fuerza y hartazgo social sin precedentes recientes, miles de campesinos y transportistas han tomado las principales arterias de México este lunes. Lo que comenzó como una convocatoria de alerta hace semanas, se materializó hoy en un bloqueo masivo donde tractores, camiones de carga y autobuses se han convertido en barricadas de acero. El objetivo es claro y visceral: exigir el derecho a trabajar sin ser asesinado y precios justos para quienes alimentan al país.

Sin embargo, mientras las carreteras Arco Norte, México-Toluca, Lechería-Texcoco y la vía José López Portillo colapsaban bajo el peso de una protesta auténticamente ciudadana, la respuesta desde el Palacio de Cobián evidenció una desconexión alarmante.

Una Secretaría de Gobernación rebasada y «paranoica»

Lejos de mostrar empatía ante la crisis de seguridad, la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, optó por una narrativa que diversos analistas y los propios manifestantes han calificado de desubicada y políticamente ciega. En una conferencia de prensa que pareció ignorar la sangre derramada en las carreteras, Rodríguez aseguró que «el diálogo ha permanecido abierto» y sentenció: “No hay razón para mantenerlos”.

En un giro que denota una paranoia institucional ante la crítica legítima, la funcionaria condicionó la legitimidad de la protesta. Rodríguez insinuó que, salvo que existan «motivaciones políticas» ocultas contra el Gobierno, los bloqueos carecen de fundamento.

“No hay razón para que los bloqueos continúen”, insistió la Secretaria, minimizando el reclamo de seguridad de dos de los gremios más golpeados por el crimen organizado.

Acompañada por el secretario de Agricultura, Julio Berdegué, y el subsecretario César Alejandro Yáñez, Rodríguez intentó deslegitimar la movilización argumentando que los líderes no asistieron a una reunión pactada a las 11:00 horas, sembrando dudas sobre la voluntad de diálogo de las víctimas de la violencia.

«No es política, es supervivencia»: La respuesta de los transportistas

La narrativa oficial se estrelló de frente contra la realidad expuesta por la Asociación Nacional Transportista (ANTAC). En un comunicado que desnuda la ceguera política de las autoridades, el organismo desmintió haber sido convocado a las mesas de diálogo que la Segob prometió para las 13:00 horas, evidenciando la falta de coordinación y seriedad del gobierno.

La ANTAC fue contundente al responder a las acusaciones de «intereses políticos» lanzadas por Rosa Icela Rodríguez. Su mensaje no fue una proclama ideológica, sino un grito de auxilio:

“Quisiéramos no tener la necesidad de exigir algo a lo que tenemos derecho: que no nos roben, que no nos extorsionen y que no nos maten o desaparezcan”.

Desarmando la retórica de la conspiración que maneja Gobernación, los transportistas lanzaron un reto moral a las autoridades: “No es político, les prometemos que si logran que nos dejen de matar por salir a trabajar, muchos votaríamos por ustedes”.

Mientras la Secretaría de Gobernación busca fantasmas opositores y desacredita la movilización, las carreteras siguen cerradas. No por política, sino por un sector productivo que se niega a seguir poniendo los muertos mientras la autoridad mira hacia otro lado.