Mujer en Cypher hace vibrar el Teatro Armando Manzanero

El concierto gratuito del programa Voces Emergentes de la Sedeculta reunió a destacadas exponentes del rap mexicano, desbordó la capacidad del recinto y anunció una segunda edición ante la alta demanda.

Con lleno total y una respuesta que superó la capacidad del Teatro Armando Manzanero, Mujer en Cypher convirtió la noche en una celebración de la sororidad, la presencia de las mujeres en el hip hop y la cultura urbana con raíces mexicanas y latinas.

El concierto formó parte del programa Voces Emergentes de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), que promueve la colaboración entre artistas consolidadas de distintas regiones del país y talentos emergentes de Yucatán.

La respuesta del público fue tan amplia que cientos de personas ya no pudieron ingresar al teatro. Ante la demanda, antes de iniciar el espectáculo se anunció una segunda edición de este concierto gratuito, para acercar esta propuesta artística a más personas y ampliar el acceso a expresiones culturales contemporáneas.

El escenario reunió a Ximbo, creadora del proyecto y pionera del rap mexicano; Azuky “La Niña Galáctica”, de Ecatepec; Skafo La Faro; Mena, de Guadalajara; Kill Beat, voz del hip hop maya originaria de Komchén; DJ Ninja One y la trombonista María Balvina. Las Bgirls Sol y Kepsa aportaron el dinamismo de la danza urbana.

La noche abrió con talento local mediante las presentaciones de Boss Ayuso y Sam B, acompañada por La Princesa del Rap, originaria de Umán, quienes encendieron el ambiente desde los primeros minutos.

Mujer en Cypher reivindica el lugar de las mujeres dentro de la cultura hip hop, mensaje que encontró eco inmediato en Yucatán entre un público que respondió al unísono al grito de “¡Ruido, ruido, ruido!”.

“Existimos porque resistimos”, repetía Ximbo mientras cientos de puños se alzaban siguiendo cada rima. Los gritos retumbaban en el teatro, el piso parecía vibrar y una explosión de papeles multicolores terminó de encender una atmósfera que creció tema tras tema hasta alcanzar uno de sus momentos más intensos con la aparición de Azuky.

La MC de Ecatepec y Mena, de Guadalajara, dominaron el escenario con una exhibición de técnica, ingenio y presencia escénica. Los rounds de freestyle en formato 4×4 y doble tiempo provocaron ovaciones constantes, al mostrar la agilidad mental, la improvisación y el alto nivel que distingue al rap femenino en México.

El público respondió a coro, siguió las rimas y dinámicas propuestas por las artistas, y convirtió el concierto en un gran cypher colectivo.

La energía no terminó con el último beat. Tras bambalinas, la Sedeculta organizó una firma de autógrafos y sesión de fotografías para que las asistentes y los asistentes convivieran de cerca con las artistas.

La noche confirmó que el hip hop también tiene casa en Yucatán y que, cuando las mujeres toman el micrófono, el escenario se convierte en un espacio de fuerza, comunidad y resistencia.

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